Blue Monday: ¿el día más triste del año… o una invitación a escucharnos?

Mañana es Blue Monday (lunes 19 de enero de 2026), el famoso “día más triste del año”.
Y aunque suena a verdad universal (casi a sentencia), en realidad no es una realidad científica. Pero aquí viene lo interesante: que sea un mito no significa que lo que sentimos sea mentira.

Este artículo no va de discutir si “toca” estar triste o no. Va de algo mucho más humano: por qué a tantas personas se les hace cuesta arriba enero… y cómo la terapia puede convertirse en un lugar cálido donde comprender lo que está pasando por dentro, sin juicio y sin prisa.

¿Qué es Blue Monday y de dónde sale?

Blue Monday se popularizó como el tercer lunes de enero, con una supuesta “fórmula” que mezclaba clima, deudas, motivación baja y objetivos incumplidos.
El problema: esa fórmula nunca fue un hallazgo científico sólido, y la historia se vincula a campañas de comunicación/marketing que buscaban viralidad en una época del año especialmente sensible.

Así que no: no existe un día objetivamente “el más triste” para todo el mundo.

Y aun así…

Entonces, ¿por qué enero pesa tanto?

Porque enero, para muchas personas, es una mezcla intensa de factores emocionales, físicos y sociales. No por un lunes concreto, sino por un clima interno que se va acumulando.

Lo que suele pasar en enero (y casi nadie nombra con cariño)

1. Baja el “subidón” emocional de las fiestas
Después de semanas con ruido, eventos, expectativas, familia, compromisos y “tengo que…”, llega el silencio. Y el silencio a veces no trae paz: trae todo lo que venía tapado.

2. Vuelve la rutina… pero no vuelve el cuerpo al mismo ritmo
Hay cuerpos que necesitan más tiempo para aterrizar. Y cuando intentamos volver “como si nada”, aparece el cansancio, la irritabilidad, la apatía o la ansiedad.

3. Se activan comparaciones y exigencias
“Este año sí.” “Tengo que ponerme en forma.” “Debería estar mejor.”
En enero se cuela una voz que empuja, mide, compara. Y cuando no llegamos, aparece vergüenza.

4. Menos luz, más recogimiento
El invierno puede intensificar la sensación de bajón en algunas personas, y a veces se mezcla con lo que se conoce como trastorno afectivo estacional (TAE/SAD). Hay abordajes como la terapia psicológica, cambios de hábitos y, en algunos casos, luz artificial específica, aunque la evidencia sobre la terapia de luz se considera variable según fuentes sanitarias y debe valorarse con criterio profesional.

5. La “resaca emocional” de los vínculos
Las fiestas tienen algo particular: juntan historias. Familia. Pareja. Amistades. Soledades.
Y, de pronto, lo que parecía “normal” (una frase, un gesto, una ausencia) toca una herida antigua.

El mito puede ser mentira… pero el dolor es real

Hay algo delicado que pasa cada enero: muchas personas se sienten mal y, encima, se regañan por sentirse así.

“No debería estar triste.”
“Estoy exagerando.”
“Con lo que tengo, ¿cómo voy a quejarme?”

Pero las emociones no se arreglan con lógica. Las emociones piden presencia.
Piden que alguien (aunque seas tú misma, por primera vez) diga: “vale, esto está pasando; vamos a mirarlo con cuidado.”

En terapia, muchas veces el primer alivio no llega por “resolver” nada, sino por algo más básico: dejar de estar sola con eso.

¿Qué tiene que ver Blue Monday con ir a terapia?

Puede tener que ver con esto: Blue Monday nos recuerda que el malestar existe, aunque el mundo vaya rápido, aunque Instagram sonría, aunque “no sea para tanto”.

Y ahí la terapia puede ser un punto de apoyo real, porque:

1) Te ayuda a poner nombre a lo que sientes

A veces no es tristeza. Es agotamiento.
A veces no es ansiedad. Es hipervigilancia.
A veces no es apatía. Es protección: tu sistema bajando persianas para no colapsar.

2) Te permite entender tu historia sin culparte

Muchas emociones “de hoy” son ecos de “ayer”.
No para quedarnos en el pasado, sino para reconocer de dónde viene lo que duele, y dejar de pelearte contigo.

3) Te da herramientas, sí… pero también un lugar seguro

No todo se cura con tips.
Hay cosas que se transforman cuando alguien sostiene tu proceso con mirada humana, continuidad y respeto.

4) A veces lo que pesa no es “enero”: es lo que enero destapa

Para algunas personas, enero no es el problema: enero es el espejo.

Y cuando algo se repite cada año —bajón, angustia, insomnio, sensación de vacío—, quizá no sea “casualidad”. Quizá sea una señal amable (aunque incómoda) de que algo necesita ser atendido.

Blue Monday como puerta, no como etiqueta

Ojalá mañana no sea triste para ti.
Y si lo es, o si notas que enero te pesa, o si el cuerpo te pide pausa… no tienes por qué hacerlo sola.

Blue Monday no tiene por qué ser “el día más triste del año”.
Puede ser simplemente un recordatorio colectivo de algo que es verdad todo el año:

que sentir es humano,
que parar también es valiente,
y que pedir acompañamiento puede ser el primer acto de autocuidado real.

Si te apetece, puedes usar este momento para preguntarte con honestidad:
¿qué parte de mí lleva tiempo esperando que la mire con más amor?

Y recuerda, estamos aquí para ti 🌿

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